U. Central se moviliza por reformas al LOES
El reloj marcaba las
ocho en punto de la mañana. El frío y la lluvia cesaban de a poco y los
estudiantes, docentes y trabajadores de la Universidad Central del Ecuador
(UCE) llegaban a la marcha que se anunció con anticipación para plantear
reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior. Con banderas, carteles y
cantos se dirigieron hasta la Av. América.
Pablo García,
estudiante universitario sostiene que la Ley Orgánica de Educación Superior
(LOES) es la guillotina de la universidad, “con esta ley muchas carreras se han
cerrado, con esta ley se nos está quitando la posibilidad de escoger la carrera
que queramos. No están tratando como maquinas sin conciencias y la Central no
es eso.”
José Cela, Decano de
la Facultad de Artes, afirmó que, “se están violentando los derechos de una
universidad que ha sido pionera en la formación de profesionales y la creación
de proyectos”.
La movilización
continuó sin tregua por la avenida 10 de agosto hasta llegar a las oficinas del
Consejo de Educación Superior (CES). Más de dos mil personas pidieron reformas
a la ley.
Carlos Sánchez,
presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad, en la sesión
solemne por el aniversario 187 de la universidad, manifestó que las reformas
que se están planteando a la LOES tienen el objetivo de mejorar la excelencia
académica. Sin embargo, explicó que los
cambios deben hacerse con responsabilidad y sin dejar de lado la situación
actual del sistema ecuatoriano.
En la reunión de los representantes
universitarios y las autoridades del CES, se planteó como uno de los problemas
principales la jubilación “obligatoria” de 900 profesores que aun no han sido
reemplazados. Además del Reglamento de Escalafón Docente y la exigencia de la
ley a los decentes con títulos de PHD para ser acreditada en clasificación A.
Para Catalina
Aulestia, presidenta de la Asociación de Empleados y Trabajadores, la preocupación
principal es que la Central no sea acreditada como universidad de docencia e
investigación. "Nos quedaremos como una universidad de educación continua,
no podemos acreditarnos por falta de profesores con PhD".
A pesar de haber
congregado a más de dos mil personas la congregación no fue suficiente puesto
que al interior de la universidad aun existen divisiones que no permiten la
unidad y formar una sola fuerza para hacer respetar la anotomía de la primera
universidad fundada en el Ecuador. Esto se evidenció al finalizar la marcha
puesto que el presidente de la FEUE nacional, Luis Aguirre, responsabilizó al presidente
de la FEUE en Quito, Carlos Torres, al Movimiento Nueva Universidad y a Edgar Samaniego
de haber permitido que estas reformas se hayan dado libremente.
Frente a esta marcha
el presidente Rafael Correa, anunció en la sabatina número 314, que, “no cederá
ante las exigencias de las autoridades de la Universidad Central, quieren
mantener la misma gallada”. Además aseguró sentirse decepcionado por los
“argumentos provincianos” que según el mandatario están relacionados con la
política y salen de la academia.
Cristina Cabezas G.
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