lunes, 25 de marzo de 2013


Comunidad Centralina propone reforma al LOES

La mañana de ayer -miércoles 19 de marzo del 2013- docentes, estudiantes, trabajadores y distintos gremios de la Universidad Central caminaron por las calles de Quito rumbo al Consejo de Educación Superior, CES, con peticiones reformatorias al LOES (Ley Orgánica Educación Superior).  La marcha arrancó cerca de las 8:30 en la pileta del Campus Centralino.

La concentración reunía varias críticas a la LOES y desde sus bandos -profesores, estudiantes y trabajadores-, que concentraron su inconformidad en una multitudinaria asistencia. La autonomía universitaria era uno de los temas críticos focalizado por los estudiantes y profesores que, además exigían la ampliación de la jubilación a 75 años, obtención del título PhD y por el Reglamento de Escalafón, que asimismo afecta a la planta docente.

Napoleón Saltos, uno de los voceros de la marcha de la Universidad Central manifiesta: "No hay espacios de coordinación entre los representantes de las universidades e instituciones de educación superior con los organismos públicos encargados de la rectoría del Sistema". Respecto a uno de los "cómos" inminentes del cambio, la Universidad Central ve problemas. El profesor Saltos así lo describe: "Después de un período de prueba de aplicación de la LOES, vemos que se acercan plazos que ponen en riesgo la supervivencia de la Universidad Pública... Para el próximo año se retirarán, por el impacto de diversas disposiciones legales, el 50% de los docentes de nuestra Institución, sin que existan los dispositivos suficientes para un relevo ordenado. Para el año 2017, de acuerdo al Reglamento de Clasificación de Universidades, si queremos calificarnos como universidad de investigación y docencia, el 70% de los docentes deberían ser profesores principales, con título de PhD; en caso contrario nos quedaríamos como universidad de educación continua, una especie de institutos superiores".

Pese a que es un académico, comprometido con la idea de transformar la educación universitaria,René Ramírez, secretario Nacional de Educación, Ciencia y Tecnología (Senescyt), no dio espacio a la crítica ni al debate. Molesto reiteró que el argumento de la Central iba en sentido contrario a la búsqueda de calidad. Calificó de "mala" a la administración del portavoz de la institución quiteña, que acoge a unos 45 000 alumnos y que tiene actualmente 1 400 maestros. Es la segunda en número de estudiantes, ya que la primera es la Universidad Estatal de Guayaquil.

Fernando López, docente de la Facso, se refiere a la autonomía y su importancia en el pensamiento universitario al decir “actualmente, los docentes cuentan con el derecho de libre cátedra, lo que posibilitan espacios de crítica y debate que enriquecen las relaciones sociales a favor de todos”.

Cerca de las 10am, la concentración se disolvió y los jóvenes se dispersaron por los alrededores; con menos protestantes frente al CES, el grupo se dividió, denotando una separación entre los simpatizantes de Nueva Universidad, NU, y el resto de movimientos internos de la Universidad, tomando tintes políticos, tanto que se quemó una bandera de UN bajo el grito de “vendidos al gobierno”.

Manuel F. Gaibor S.

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